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jueves, 3 de abril de 2014

Murcia: Custodia del territorio y bancos de conservación


La jornada celebrada en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia el pasado 2 de abril puso de manifiesto las sinergias que pueden surgir entre la custodia del territorio y la nueva figura de conservación ambiental recogida en la reciente modificación de la «Ley de Evaluación Ambiental»: los bancos de conservación de la naturaleza.

en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho. Murcia. LIFE+ Garbancillo
El 2 de abril tuvimos la fortuna de participar en el "Seminario sobre custodia del territorio y bancos de conservación" organizado por la Dirección General de Medio Ambiente de la Consejería de Presidencia de la comunidad autónoma de la Región de Murcia en colaboración con la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia (UMU) y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), en el marco del Proyecto LIFE+: «Conservación de Astragalus nitidiflorus (Garbancillo de Tallante) en la Región de Murcia».

La jornada puso en relieve una serie de aspectos relevantes, entre ellos, la importancia que desde la Dirección General de Medio Ambiente (DGMA) de Murcia se le da a la innovación, con nuevas propuestas para la conservación del territorio y, en especial, el desarrollo de novedosos instrumentos de conservación, como ya pusieron de manifiesto sus responsables en el pasado Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA 2012). Por entonces, los representantes de la Administración murciana participaron activamente en la sesión técnica celebrada en el marco del Congreso y presentaron una comunicación en la que dejaban patente su vocación de establecer un mecanismo de conservación innovador y participativo a través de los bancos de biodiversidad.

Otro de los aspectos protagonistas del seminario murciano fue la importancia de la cooperación y la colaboración para mejorar la competitividad y sobre todo el servicio público, asunto cuya trascendencia quedó refrendada por los rectores de las dos instituciones académicas organizadoras.

Pero, sobre todo, el encuentro permitió conocer de primera mano el interés y la expectación que despiertan los bancos de conservación y la custodia del territorio. La cita resultó muy exitosa, lo que se reflejó en las numerosas inscripciones registradas, en el lleno total del aforo y en la presencia de profesionales procedentes no solo de Murcia, sino también de comunidades autónomas limítrofes como la Comunidad Valenciana, Castilla La Mancha o Andalucía.

Y es que el programa diseñado para el seminario era muy completo e invitaba a la participación. Los asistentes pudimos disfrutar de una parte más académica y de una visión más práctica de los instrumentos económicos y de fomento para la conservación de la biodiversidad. Además de tratar en detalle el relevante papel que los bancos de conservación y la custodia del territorio juegan en la preservación de la biodiversidad, también se profundizó en la importancia de las políticas fiscales para la conservación ambiental desde un enfoque más «pigouvianas» y hasta los instrumentos más ligados a los derechos de propiedad.

La parte más teórica estuvo abanderada por ponentes como Blanca Soro Mateo, titular de Derecho Administrativo de la Universidad de Murcia, o Rodolfo Salassa Boix, doctor en Derecho, profesor de Derecho Tributario y Derecho Internacional de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) en Argentina. Ambos pusieron encima de la mesa la importancia creciente que están tomando las herramientas basadas en el mercado para corregir las externalidades negativas que afectan al medio ambiente, así como los aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar políticas que tengan en consideración estos instrumentos legales y económicos.

Por su parte, Juan Madrigal de Torres, asesor facultativo de la DGMA, nos acercó en detalle la disposición adicional octava de la nueva «Ley 21/2013 de Evaluación Ambiental» en la que se recogen los bancos de conservación. Desde el punto de vista del Derecho, el responsable público analizo en profundidad el articulado de la disposición, así como las ventajas, inconvenientes, riesgos y oportunidades a los que se enfrenta esta nueva herramienta tanto desde una óptica práctica como desde un punto de vista teórico. Para ello, incidió en los aspectos pendientes de ser resueltos, entre los que se encuentra, por ejemplo, la definición clara del marco competencial entre las diferentes administraciones de en materia de aprobación de los bancos de conservación y sobre la utilización de los créditos de conservación generados.

En el apartado destinado a la custodia del territorio, varios ponentes de gran bagaje técnico y con una dilatada experiencia en sus respectivos ámbitos nos invitaron a realizar un recorrido completo por los antecedentes históricos, las políticas nacionales y un caso reciente de éxito de aplicación práctica de las distintas figuras de conservación existentes.

Así, Carlos Javier Durá nos acercó al mundo de la custodia, relató con detalle los orígenes anglosajones de esta figura, basados en la necesidad de que la sociedad participara en la conservación de los recursos naturales y nos describió cómo se introdujo la custodia en España de la mano de Félix Rodríguez de la Fuente. Asimismo, aportó información muy completa sobre un sinfín de herramientas alineadas con la custodia y que pueden permitir su impulso, aumentar el número de acuerdos o mejorar las posibilidades de financiación. Todas estas herramientas están recogidas en profundidad en la tesis doctoral Carlos Javier Durá ha desarrollado como colaborador de Investigación en la Cátedra Unesco y del Instituto Franklin de la Universidad de Alcalá.

Desde la Fundación Biodiversidad, Víctor Gutiérrez, coordinador del Área de Proyectos, nos acercó los esfuerzos que se están llevando a cabo desde su entidad, dependiente del Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente (Magrama), para impulsar la custodia del territorio. Además, presentó los datos del último inventario de custodia del territorio, que arrojan los avances alcanzados tanto en el un número de acuerdos como en el de entidades o en la superficie adscrita a acuerdos de custodia.

La presentación del experto de la Fundación Biodiversidad concluyó con las sinergias que se pueden establecer entre los bancos de conservación y la custodia del territorio. Es posible que la custodia se convierta en un pilar clave para el desarrollo de los bancos, no solo desde el punto de vista práctico, sino como herramienta de legitimidad social. Del mismo modo, los bancos de conservación se pueden convertir en una de las estrategias más interesantes en los próximos años para la financiación de nuevos proyectos de custodia con vocación de futuro y duración en el tiempo.

El momento más emotivo y cercano del seminario llegó de la mano de Juan José Martínez, catedrático de Producción Vegetal de la UPCT y coordinador del Proyecto LIFE+ del Garbancillo, anfitrión de la jornada. Con un lenguaje cercano y lleno de verdad, explicó a la concurrida sala la realidad de una iniciativa que, gracias a la cercanía mantenida con los habitantes de Tallante y a la involucración de la población de la zona tanto en los beneficios del proyecto como en las actividades de conservación y divulgación del Garbancillo, ha sido capaz de impulsar el tejido empresarial y productivo local. Además de estas mejoras, el Proyecto LIFE+ Garbancillo también ha contribuido al fomento del conocimiento del patrimonio artístico, geológico, natural y cultural. Su ejemplo es, sin duda, una oda a la cooperación y el trabajo en equipo, fruto de la que surge la entidad de custodia del Garbancillo (ECUGA), uno de los motores del proyecto.

Tras ampliar el conocimiento sobre la custodia del territorio y los bancos de conservación, llegó el debate, en el que Ecoacsa tuvo el honor de participar como invitado. La mesa, moderada por Santiago Álvarez, profesor de Derecho Administrativo de la UMU, contó con la participación de Miguel Ángel Esteve, catedrático de Ecología de la UMU; Gregorio García, profesor titular de Edafología y Química Aplicada de la UPCT; Pedro Cartagena, economista ambiental, y Ecoacsa Reserva de Biodiversidad estuvo representada por su director ejecutivo, David Álvarez García.

Los temas debatidos despertaron un gran interés, lo que se tradujo en una gran participación del público y, en especial, de las organizaciones agrarias y forestales, muy interesadas en conocer los detalles de estas nuevas herramientas y cómo poder participar en su desarrollo, para lo que trasladaron su petición de ayudas a las administraciones.

Los integrantes de la mesa de debate también tuvieron la ocasión de contestar algunas de las dudas que no habían quedado resueltas durante la jornada.

En definitiva, la jornada murciana marcará el punto de partida para el uso de instrumentos innovadores para la conservación, en especial para los bancos de conservación y la custodia del territorio en la Región de Murcia. El encuentro sirvió sin duda para dejar patente el gran papel protagonista que puede tener la sociedad en la conservación de los recursos naturales, bienes comunes de todos los ciudadanos, característica fundamental sobre la que pivotan tanto los bancos de conservación como la custodia del territorio.

El seminario convocado fue fiel reflejo de las sinergias existentes entre ambas herramientas, que con toda seguridad irán de la mano en el futuro. Se trata de dos herramientas eminentemente participativas, lo que las convierte por naturaleza en herramientas sociales.

Es muy probable que en un futuro cercano se vuelvan a organizar jornadas tan esclarecedoras como esta, que ayudarán al trabajo de difusión y mejora tanto de la custodia del territorio como de los bancos de conservación. Un soplo de aire fresco que es necesario repetir.

Podéis acceder a todos los vídeos, así como al programa en estos enlaces:




lunes, 3 de febrero de 2014

Bancos de mitigación: equilibrio entre desarrollo económico y conservación de humedales

Ayer, día 2 de febrero, se celebró el Día Mundial de los Humedales, fecha en la que se conmemora el día en que se adoptó la Convención Internacional de Humedales en 1971 con el objetivo de avanzar hacia la protección de estos ecosistemas y de favorecer la sensibilización de la sociedad sobre la conservación de las zonas húmedas en el mundo.

Con ocasión de este día, nos gustaría poner en relieve la importancia que los bancos de mitigación han adquirido en Estados Unidos como herramienta eficaz que garantiza la conservación de los servicios que proveen los humedales y como solución que facilita la compensación de los impactos que sobre estos ecosistemas se producen como consecuencia del desarrollo humano. 

Los bancos de mitigación surgieron en EE. UU. en los años ochenta del siglo pasado como instrumento para facilitar el cumplimiento de la ley estadounidense que regula la calidad de las aguas, la Ley de Agua Limpia (Clean Water Act), por la que cualquier afección sobre zonas húmedas debía ser compensada de una manera adecuada. Al principio, estos mecanismos surgieron como iniciativas públicas y, más adelante, derivaron en iniciativas público-privadas. Hoy en día, los bancos de mitigación son promovidos tanto por el sector privado como por el público.

En los más de treinta años que esta herramienta lleva funcionando en EE. UU., se ha configurado como el solución “preferida” para el desarrollo de las compensaciones ambientales de los impactos producidos sobre los humedales. Y esto es así porque se trata de un instrumento que garantiza la efectividad de las compensaciones que se realizan. 

En la actualidad, existen en la nación norteamericana más de 1200 bancos de mitigación, que conservan una superficie de más de 182 000 ha al año y de los que el 98 % ha logrado alcanzar los objetivos ecológicos para los que fueron diseñados.

En este vídeo, podéis ver un ejemplo de cómo los bancos de mitigación permiten alcanzar un equilibrio entre el desarrollo y la conservación de los ecosistemas húmedos:


martes, 30 de julio de 2013

Hacia una Europa que gana biodiversidad

Hace un par de semanas participamos en Bruselas en uno de los Workshops que organiza la Dirección General de Biodiversidad de la Comisión Europea dentro del programa para el desarrollo de una política de No Pérdida Neta de Biodiversidad (NNL). Estos talleres se organizan para contar con la opinión de todos los sectores involucrados, de cara al cumplimiento de los objetivos planteados en la Estrategia 2020.



En la Estrategia 2020, la Comisión proponía cinco objetivos cuantificables para 2020 que marcarán la pauta del proceso y que posteriormente se deberán  traducir en objetivos nacionales de los diferentes estados miembros. Estos objetivos son: el empleo, la investigación y la innovación, el cambio climático y la energía, la educación y la lucha contra la pobreza.
Aunque no existe una línea específica para los aspectos vinculados para la biodiversidad, desde la Comisión Europea siempre se le ha prestado especial interés a los factores relacionados con el medio ambiente. De este modo, y cumpliendo con los acuerdos internacionales suscritos en el Convenio de Diversidad Biológica (CDB), la estrategia 2020 menciona la biodiversidad como uno de los aspectos sobre los que es necesario actuar para para conseguir un crecimiento sostenible,  promoviendo una economía que utilice más eficazmente los recursos, más verde y competitiva.
Dentro de esta estrategia, se proponen una serie de objetivos y de acciones, y dentro de éstos la que se refiere a la biodiversidad es la acción 7, en el objetivo 2, dice:
“Prevenir la pérdida neta de biodiversidad y servicios ecosistémicos”
Y más específicamente, en la acción 7b:
“...la Comisión seguirá trabajando para proponer en 2015 una iniciativa que evite la pérdida neta de ecosistemas y servicios ecosistémicos (por ejemplo, mediante sistemas de compensación)”.
Dentro de este marco, y perdonad por la introducción pero creo que es importante para situar las cosas en su sitio, la Comisión creó un grupo de trabajo de No Pérdida Neta de Biodiversidad (NNL WG) que ha estado trabajando desde el año pasado con el objetivo de cumplir con las metas previstas en la Estrategia 2020 donde hemos participado.
Este grupo de trabajo a la par que dinámico, es muy heterogéneo, con participantes no sólo procedentes de administraciones de los diferentes estados miembros y de diferentes direcciones generales de la Comisión Europea, sino también de empresas como Ecoacsa o asociaciones empresariales, organizaciones de protección de la naturaleza, en general, organizaciones implicadas en la conservación de la biodiversidad o en el desarrollo de nuevas estrategias o herramientas. Como podréis imaginar, definir una política de No Pérdida Neta, afecta a numerosos actores y políticas transversales.
a finales del mes de mayo de 2013se celebró una sesión conjunta  entre el BBOP y el grupo de trabajo de la comisión, a la que, como miembros del “Grupo Asesor (Advisory Group)” del Business and Biodiversity Offset Program (BBOP), iniciativa internacional del Forest Trends,  pudimos asistir, y en la que se pusieron de manifiesto que aspectos que se aplican en la iniciativa internacional del Forest Trends, en relación con las compensaciones podrían ser válidas para incluirlas en la propuesta de la Comisión.
Los objetivos del grupo de trabajo de No Pérdida Neta de Biodiversidad (NNL WG) son variados, pero fundamentalmente se basan en  desarrollar un escenario “business as usual” que permita evaluar las diferentes alternativas existentes; en definir distintas opciones de políticas para implementar las metas NNL y analizar los impactos que de éstas se pueden derivar y, por último,  en desarrollar una serie de  recomendaciones de cara a definir una hoja de ruta para alcanzar el objetivo de NNL en la UE.
Los aspectos más destacables a tener en cuenta para el desarrollo de esta Estrategia de No Pérdida Neta de Biodiversidad (NNL) de la UE, y sobre los que iremos profundizando en posteriores posts, se podrían resumir en:
- Los impactos residuales inevitables en Europa son muchos,  variados y no son identificados y cuantificados correctamente tal y como mostraba el informe del Comisión Europea en 2009: “Aplicación y Efectividad de la Directiva de Evaluación de Impacto Ambiental”
- Que los sectores que más implicación tienen en la generación de impactos residuales son la agricultura y el sector forestal.
- Que estos sectores, tradicionalmente, generan la percepción de ser creadores de biodiversidad y esto no siempre es así. Sólo esta discusión daría contenido para muchos post. De hecho en el grupo de trabajo lo ha hecho.
- Y por último, parece que hay una apuesta, y esto es simplemente una percepción personal, para el desarrollo o la toma en consideración de nuevas herramientas innovadoras para frenar la pérdida de biodiversidad y que también permiten cuantificar los impactos residuales inevitables, como pudiera ser el “hábitat banking” o como se conoce en España, bancos de hábitat, bancos de conservación o bancos de biodiversidad.
Os dejo con una imágen de los trenes de Bruselas, para que veáis que no sólo en España se ejerce el "arte" del graffiti

Si queréis consultar más documentación de interés relacionada con el artículo, os dejo los siguientes enlaces:
Report on the application and effectiveness of the EIA Directive http://ec.europa.eu/environment/eia/pdf/eia_study_june_09.pdf

martes, 25 de junio de 2013

Bancos de Conservación de la Naturaleza: Una herramienta efectiva para la Conservación de la Biodiversidad


Los Bancos de Conservación son un modelo novedoso en España, pero que en otros países se lleva utilizando durante décadas para conservar especies y hábitats. Se trata de una herramienta de conservación ambiental que complementará el sistema actual en los modelos de planificación territorial permitiendo efectuar compensaciones ambientales a partir de la modificación de la evaluación de impacto ambiental que actualmente se encuentra en proceso de tramitación.
Los Bancos de Conservación de la Naturaleza son herramientas de conservación por las que se mejora el medio natural, de manera que permiten comerciar con esta mejora en forma de créditos ambientales. Éste es el punto clave del concepto ya que permiten que las acciones de mejora y conservación de la biodiversidad, que hasta hoy no se consideraban como actividades que pudieran tener un retorno económico, puedan empezar a ser valoradas y, lo que es más, puedan convertirse en una actividad rentable.
Si el que contamina paga, ¿por qué el que conserva no cobra? ¿Cómo se puede lograr que el que mejora la biodiversidad pueda obtener un beneficio económico por ello? ¿No es necesario generar incentivos para que propietarios rurales que atesoran biodiversidad en sus propiedades puedan obtener ingresos por su conservación?
Hasta hace poco era impensable que el hecho de mejorar la calidad del hábitat  de una especie amenazada pudiese llegar a tener un retorno económico. Con esta herramienta se puede lograr.
Además, los Bancos de Conservación pueden  asegurar que esa mejora de los hábitats se  conserve a largo plazo, es decir, se van a generar  las garantías legales, ecológicas, y  sobre todo, financieras que van a permitir esta conservación. Ningún Banco de Conservación se podrá poner en marcha sin cumplir esos requisitos.
Pero sobre todo, y ese es uno de los papeles más importantes que deben jugar los bancos de conservación en la legislación de impacto ambiental, los bancos de hábitat permiten cuantificar los daños, algo que hasta ahora no se estaba haciendo y que dejaba las compensaciones de los impactos a merced de la subjetividad.
Por lo tanto los Bancos de Conservación van a favorecer la creación de valor ambiental por parte de propietarios privados o empresas que quieran obtener rentabilidad del incremento de los  recursos y servicios ambientales que se generen como consecuencia de sus acciones de conservación. Se trata de un cambio de paradigma a través del cual se favorece la inversión privada en la conservación ambiental, inversión que hasta día de hoy se hace de una manera altruista sin interés económico alguno. Ahora la conservación pasa a transformarse en una actividad económica rentable.
En ningún caso, la puesta en marcha de los bancos de conservación significa ni poner precio ni comerciar con la naturaleza. Desde mi punto de vista no es así, con lo que se está comerciando es con las mejoras sobre la biodiversidad, que no se lograrían si no existiera el Banco de Conservación. Se está comerciando con el servicio que dan los “promotores de acciones de conservación” para mejorar la biodiversidad de la que todos disfrutamos.
Por otro lado está el hecho de pensar que los Bancos de Conservación dan licencia para contaminar. Para compensar un daño a través de un banco de Conservación primero se ha de cumplir una jerarquía de mitigación y haber realizado el correspondiente trámite de Evaluación de Impacto Ambiental. Cuando ésta determina que además de las medidas para evitar el daño, o las de restauración y reposición, es necesaria una compensación adicional es cuando entran juego los Bancos de Conservación. Una opción para dar una solución más efectiva que la alternativa actual a las compensaciones. ¿Y por qué más efectivo? Pues hay distintas razones:
  • La primera, porque normalmente los Bancos de Conservación ocupan un área muy superior a la que cualquier compensación realizada de manera individual podría ocupar, y esto para muchos hábitats supone una protección adicional, por dar continuidad a los hábitats y encontrarse éstos más protegidos respecto a las amenazas exteriores.
  • Por otro lado está el hecho de que por tratarse de una actividad económica, se busca la efectividad en los procesos, es decir, se estudia la mejor manera y más eficiente económica y ecológicamente de acometer las acciones de conservación, pensando en la continuidad en el tiempo de las mejoras ambientales obtenidas. Este aspecto  en el caso de las compensaciones proyecto a proyecto no se tiene en cuenta, ya que los resultados ecológicos a más de 5 o 6 años normalmente no son considerados por no tener un seguimiento de los mismos por parte ni de los responsables de la compensación ni de la administración competente.
  • Por último, están las garantías que ofrecen los bancos de conservación para esta creación de valor natural, que son a muy largo plazo, incluso a perpetuidad, con un seguimiento mucho más efectivo que el que se lleva a cabo en las compensaciones proyecto a proyectos tradicionales.
Los Bancos de Conservación o Bancos de Hábitat por lo tanto, son herramientas muy efectivas para contribuir a evitar la pérdida de ecosistemas. Nosotros desde Ecoacsa hemos apostado por ello, porque en los países donde funcionan son herramientas muy efectivas de conservación de la biodiversidad,  con pruebas como:
  • En EEUU se han constituido Bancos de Hábitat en una superficie mayor de 200.000 ha, en su mayor parte de humedales, que han pasado a un estatus de conservación a perpetuidad garantizado desde el punto legal y financiero.
  • Ya hay más de 900 bancos funcionando en EEUU
  • Los Bancos de Hábitat funcionan o comienzan a desarrollarse en muchos países a nivel mundial: EEUU, Canadá, Australia, Reino Unido, Francia,…
  • El mercado de los Bancos de Hábitat mueve en el mundo en torno a los 3000 millones de euros anuales, es decir manos privadas invierten en creación de biodiversidad una cifra que está en el orden de miles de millones de euros.
  • Según la legislación federal estadounidense, los bancos de mitigación constituyen  la mejor y más efectiva  herramienta de compensación de daños ambientales en los humedales.

lunes, 8 de abril de 2013

Ecoacsa en USA


Si en algún lugar podíamos seguir mejorar nuestro conocimiento acerca de los bancos de hábitat, los bancos de mitigación o bancos de conservación de la naturaleza, no podía ser otro que la cuna del Habitat Banking, Estados Unidos.
Hemos preparado las maletas, y nos hemos venido al Centro Nacional de Formación en temas de Conservación (NCTC) del Servicio Federal Estadounidense de Pesca y Vida Silvestre (US FWC). Alojados en las instalaciones del propio centro, durante toda la semana profundizaremos en todos los aspectos más destacados para la creación de bancos de conservación de la naturaleza. Desde los criterios para la selección de emplazamientos, los modelos de determinación de créditos o las garantías necesarias para poner en marcha un banco de conservación.
A toda la investigación realizada durante estos años, en la que ya recibíamos activamente el apoyo de diferentes instituciones americanas, teníamos que sumar la oportunidad de visitar el origen de los bancos de conservación. Y que mejor sitio que el NCTC.
Un experiencia irrepetible, rodeados de los mejores expertos norteamericanos de todas las agencias federales y empresas más destacadas en el desarrollo de los bancos de conservación.

Pero una experiencia que queremos que continúe para aquellos que forman parte de Ecoacsa, y que se esfuerzan en conseguir que siga siendo un referente en España y quizá por qué no en Latinoamérica cuando se den las circunstancias necesarias, en todo lo relacionado con los bancos de hábitat, los bancos de conservación y los bancos de mitigación. Todas aquellas herramientas que permitan el desarrollo de un mercado de créditos orientado a la conservación de la naturaleza, de los hábitats más representativos o de las especies amenazadas. Y sobre todo, persiguiendo el objetivo de evitar la pérdida neta de biodiversidad, y cumplir no sólo con las exigencias legales actuales ofreciendo herramientas eficientes y efectivas para ello, sino preparando el camino para los cambios legislativos que se avecinan derivados de la estrategia europea 2020 de biodiversidad.
Os seguiremos informando, y si por supuesto, a lo largo de esta semana ocurren acontecimientos que dignos de mención, aquí os daremos buena cuenta.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Bancos de hábitat: una solución de futuro

Nueva publicación de ecoacsa creada con el objetivo de dar a conocer lo que los bancos de hábitat son, cuál es su origen y qué factores influyen en la implantación de un mercado de créditos ambientales. "Bancos de hábitat: una solución de futuro" pretende dar un enfoque simplificado de una herramienta compleja pero con un objetivo final muy simple: obtener una "no pérdida neta de biodiversidad":




lunes, 27 de agosto de 2012

Bancos de hábitat: cuatro maneras de crear valor ambiental



Los bancos de hábitat generan capital natural para crear créditos ambientales que puedan ser vendidos para compensar débitos ambientales.


Estos créditos ambientales pueden ser de muchos tipos, en función de los bienes o servicios ambientales sobre los que se quiera actuar. Los créditos ambientales pueden ser de humedales, de especies, de hábitats determinados, etc…Pero la creación de valor natural se puede realizar sólo de cuatro maneras posibles: creando, restaurando, mejorando y preservando. Cada una de estas cuatro se considerará un nivel de creación de valor ambiental distinto, que sin la acción humana no hubiera llegado a crearse.



La creación de hábitats se refiere a la conversión de un terreno determinado, en un área con nuevo valor ambiental. Para ello se ha de seleccionar un terreno con potencial ambiental  que reúna las características necesarias para que en un futuro el hábitat creado pueda subsistir por sí mismo. Este valor natural creado habrá de ser preservado (condición intrínseca a los bancos de hábitat) a muy largo plazo.

La restauración de hábitats se refiere a la reposición de un hábitat dañado por la actividad humana a la situación natural anterior al daño.  En este caso muchas veces sólo sería necesaria la devolución  de un servicio que haya sido dañado (p.e. suministro natural de agua), y otras veces se precisa de actuaciones mucho más extensas, en función del grado de deterioro del hábitat que se quiera restaurar. En este caso también los hábitats restaurados se verán beneficiados por una conservación a largo plazo.

La mejora de hábitats  se refiere a una actuación que mejora una o varias funciones de un hábitat existente y su posterior conservación.

La conservación de hábitats se refiere al mantenimiento a muy largo plazo de un hábitat dañado. Puede parecer vano, pero el simple mantenimiento de determinados hábitats puede generar  un valor ambiental añadido importante en zonas donde no se han establecido figuras de protección.

Cada una de estas figuras se considera de manera distinta a la hora de establecer los ratios de equivalencia entre crédito-debito ambiental, ya que no puede ser considerado de la misma  manera la creación de un hábitat natural que únicamente su mantenimiento.

viernes, 11 de mayo de 2012

¿Es "licito" comerciar con el Medio Ambiente"?



Parece una pregunta aparentemente de respuesta inmediata. Lo primero que nos viene a la cabeza cuando escuchamos una pregunta de este tipo es, por supuesto, “no, no parece lícito”. Los porqués, podrían ser infinitos. Desde un “no porque la Naturaleza es de todos” hasta respuestas del tipo “no porque el mercado lo destruye todo”.
Esto es lo que a primera vista, en la situación actual, respondería una gran parte de la población. Todos vemos cómo los recursos ambientales se están viendo mermados por la actividad económica. Cómo está prevaleciendo la razón económica sobre la razón ecológica.
A pesar de la tendencia de las empresas y los gobiernos hacia la sostenibilidad, todavía hay un largo camino por recorrer. Se está viendo que el modelo actual de conservación de los recursos naturales es insuficiente. Desde la contribución por parte de las Administraciones Públicas (la mayor parte) y por parte de Entidades Privadas (la menor parte) no se está alcanzando esta sostenibilidad. Parece que hay que cambiar algo, no sabemos qué.

Los Mercados de Medio Ambiente son la irrupción de un sistema considerado desde siempre trasgresor en un medio idílico, el Medio Natural. Para muchos, no resulta lícita esta trasgresión. La Naturaleza ha de ser y estar, como ha estado siempre, como un ente que no ha de ser “tocado” por la actividad del hombre. Pero ésto dejó de ser así desde hace mucho tiempo. Desde el momento en que el hombre empezó a explotar los recursos naturales para su bienestar.
Los Mercados de Medio Ambiente, están permitiendo que se generen nuevos servicios ambientales y que se conserven los recursos en muchas zonas del mundo, gracias a que se puede obtener un rendimiento económico por su generación o conservación. Están consiguiendo que a las empresas les resulte atractivo generar recursos naturales y conservar los servicios que nos presta el Medio Ambiente. Se están convirtiendo en un incentivo muy interesante para la conservación.
Los Mercados Ambientales no pretenden “mercadear” con los recursos y servicios naturales existentes, éstos ya existen y no son objeto de mercado. Lo que pretenden es comerciar con nuevos recursos y servicios ambientales, generados como consecuencia una serie de actividades de conservación, gestión sostenible e incluso creación de activos naturales,  activos, que sin la existencia de estos Mercados Ambientales no se conservarían, gestionarían o crearían.
Es importante entender esto: los mercados de Medio Ambiente no comercian con lo existente, sino con lo creado, es decir, es necesario aportar mejoras al Medio Ambiente para poder comerciar con ellas, e incluso en ocasiones (como ocurre en los Bancos de Hábitat) es necesario el compromiso de conservación a largo plazo o a perpetuidad de los activos naturales creados. Por lo tanto, lo primero que hacen los mercados ambientales es crear una adicionalidad ambiental. El que luego esta adicionalidad sea objeto de transacción económica o no es lo de menos, ya que esta transacción económica en un Mercado Ambiental regulado no deja de ser sino un incentivo para invertir en el Medio Natural, un incentivo para que las empresas contribuyan de manera efectiva a la Conservación del Medio Ambiente.
Desde nuestra posición consideramos que los Mercados Ambientales son, no sólo lícitos, sino necesarios para alcanzar la sostenibilidad. 

viernes, 2 de marzo de 2012

Diferencia entre Bancos de Hábitat y pagos por Servicios Ambientales

Hay que definir las fronteras, a veces no muy claras, entre los Pagos por Servicios Ambientales o Ecosistémicos, donde se efectúan pagos directos por el suministro o mantenimiento de un Servicio Ambiental, y los Bancos de Hábitat, donde los créditos procedentes de acciones positivas sobre el medio ambiente pueden ser intercambiadas para la compensación de débitos. Muchas veces estos dos conceptos se entremezclan al hablar de puesta en valor del Medio Ambiente, pero la diferencia es clara.



Los Bancos de Hábitat son herramientas mediante las cuales se pueden compensar daños inevitables en el Medio Ambiente. Actuando sobre un terreno, se crean “activos ambientales” que permiten al Banco de Hábitat la venta de créditos ambientales, cuyas características son:

-  Se pueden crear antes de la generación del daño que compensan
-  No tienen una  vinculación directa con el daño que compensan
-  Se pueden acumular en el tiempo

Con estas características, en un banco se crean créditos con los que se puede comerciar. En un mercado de Bancos de Hábitat maduro, el precio de estos créditos los marca el mercado, en función de la oferta y la demanda.

Los Pagos por Servicios Ambientales son pagos que se realizan de manera voluntaria a los productores de un servicio ambiental. Normalmente quien los paga es una entidad o particular que recibe beneficios directos por la generación de ese servicio. Lo primero será definir exactamente el servicio, ver quién lo genera y quién está dispuesto a pagar por ello.

En definitiva el mercado de los Bancos de Hábitat, es un mercado distinto al de los Pagos por Servicios Ambientales, ya que el primero tiene por objetivo realizar compensaciones de daños ambientales, normalmente obligadas por ley (aunque también se pueden comprar créditos de manera voluntaria), mientras que el segundo es un  mecanismo voluntario en el que con lo que se comercia es con un Servicio Ambiental bien definido que genera beneficios a quien lo compra. Pero ambos, combinados, pueden dotar de soluciones efectivas al desarrollo rural y a la conservación de la naturaleza.

jueves, 16 de febrero de 2012

La oferta, la demanda y el marco regulatorio

Como en cualquier Mercado, para la creación de un Mercado de Bancos de Hábitat es necesario el establecimiento de una oferta y una demanda, y un marco regulatorio en el que se desenvuelva el mercado.


Para generar demanda, sería necesario que las Evaluaciones de Impacto Ambiental fueran más estrictas de manera que las compensaciones de daños a realizar en cada caso. Además sería necesario que se permitiera emplear los créditos ambientales comprados equivalentes a las medidas compensatorias necesarias para compensar el daño.
Para generar oferta, no sería  necesario más que la creación de Bancos de Hábitat allá donde fuera viable realizarlos. Hay que tener en cuenta que los Bancos de Hábitat han de encontrarse vinculados a la región donde se realiza el daño, por lo que ocurriría lo mismo que en cualquier mercado, sería necesario analizar dentro la oferta que podamos realizar, la demanda de créditos que se pudiera generar en el área de compensación para el Bancos en cuestión.
En cuanto al marco regulatorio, sería necesario el establecimiento de unos sistemas que permitieran establecer las equivalencias entre los daños ambientales generados y los beneficios ambientales creados, de manera que el sistema fuera eficiente y se consiguiera el objetivo final de “no pérdida neta de biodiversidad”. Además habría que tener en cuenta la “propiedad de los recursos ambientales”, que ahora no se encuentra del todo regulada, y los condicionantes de perpetuidad que tiene la generación de créditos ambientales en un Banco de Hábitat, a lo mejor mediante el establecimientos de algún tipo de figura de protección.
Para el fomento del comercio de créditos ambientales por parte del estado podrían establecerse medidas preferentes iniciales que estimularan las inversiones en este campo hasta conseguir unos mínimos de oferta y demanda que permitieran que el mercado evolucionara libremente. A partir de ahí, y con un mercado comenzando a madurar, el establecimiento de los precios se guiaría por la Ley de Oferta y Demanda como en cualquier otro mercado.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Bancos de Hábitat en Francia

La experiencia en compensación mediante  Bancos de Hábitat está todavía en los primeros estadios de desarrollo en Francia. Los Bancos de Habitat están siendo evaluados con un primer proyecto piloto desarrollado por CDC Biodiversitê, una filial de la Caisse des Dêpots, grupo participado de capital público francés.

En Mayo de 2009 con el fin de evaluar el uso potencial, CDC Biodiversité, con el Ministerio de Medio Ambiente Francés, se dispuso a desarrollar 5 proyectos piloto de Bancos de Hábitat de varios tipos de ecosistemas.




El primero de ellos, llamado Cossure - Réserve d'Actifs Naturels, se encuentra ya en marcha en el sur de Francia. La región en la que se ha desarrollado, se encuentra localizada en la orilla del mar Mediterráneo es una de las regiones francesas en las que está previsto mayor aumento de la población y de la actividad en los próximos años. Este lugar tiene un interés ecológico muy alto y amenazado, con ecosistemas y especies endémicas (aves e insectos) únicos. Incluye 357 ha de estadio semiárido (la única en Europa Occidental), que ha sido degradada y fragmentada por la actividad humana durante los últimos siglos. El experimento se basa en realizar acciones que permitan la futura compensación por los daños ocasionados por los proyectos de desarrollos urbanísticos ejecutados. Es decir, el lugar está siendo dotado de nuevo capital ambiental para generar créditos de biodiversidad, que pudieran, a largo plazo, ser vendidos a los promotores para compensar el daño generado. Para determinar la equivalencia ecológica entre el daño y los créditos generados, han previsto estudiar en detalle cada caso de compensación, cuyo mantenimiento estará garantizado durante 60 años. A día de hoy ya se han vendido los primeros créditos ambientales en este “Banco” para compensar el desarrollo de una plataforma logística en Clesud (Miramas).

CDC Biodiversité está también explorando la posibilidad de de crear un registro para asegurar que los créditos de biodiversidad puedan ser controlados frente a la retirada o la doble contabilidad de los créditos.
La mayor restricción en Francia para el acercamiento a los Bancos de Hábitat es la ausencia de estándares a nivel nacional. Reforzar los estándares a nivel nacional sería  imprescindible, ya que es una condición indispensable para el diseño coherente de los proyectos de compensación a través de Bancos de Hábitats en términos de duración, localización, y adicionalidad de capital natural.

CDC Biodiversité  y sus socios todavía necesitan responder a varios retos,  incluidos el uso a largo plazo y la gobernanza del lugar donde se instale el Banco de Hábitat, cómo de rápido se recuperarán la vegetación y las especies autóctonas, cuántos créditos de biodiversidad se generarán en el experimento y, por ende, cuánto daño en otro lugar podrá ser compensado por los créditos creados.

Si el proyecto tiene éxito, demostrará los beneficios del mercado de créditos ambientales y de los Bancos de Hábitat como herramienta de compensación de daños ambientales.

lunes, 30 de enero de 2012

Porque quien gana es el Medio Ambiente ...

Las Evaluaciones de Impacto Ambiental en España desarrollan en la actualidad unas medidas compensatorias de los daños producidos sobre el Medio Ambiente que se ejecutan de manera individualizada por parte de los promotores de los proyectos a desarrollar, y que están en la mayor parte de las ocasiones abocadas al fracaso: se intenta abaratar costes en la ejecución de las medidas, no hay ningún control posterior de la evolución de estas medidas,  ni sanción cuando las medidas adoptadas son ineficaces o no se  desarrollan como debiera. De esta manera, las medidas compensatorias que se requieren  para la ejecución de una obra no logran conseguir el efecto deseado, que no se pierda biodiversidad. Es difícil que unos pocos árboles, plantados tras la ocupación de un bosque por parte de una infraestructura sea capaz de compensar el daño credo. Unos árboles aquí, otros por allí. 
Pero, ¿y si en vez de hacer que cada promotor desarrolle sus propias medidas compensatorias, éstas se pudieran desarrollar en un Banco de Hábitat? Con esto se conseguirían notables beneficios para los promotores y la administración:

 Los promotores ganan:


  • Abaratamiento de costes de la restauración por los beneficios de la economía de escala.
  •  Simplificación de los trámites burocráticos.
  • Estimación exacta de los costes de promoción de una obra o infraestructura.
  •  Facilidad para cumplir con las medidas de compensación

La administración gana:


  • El control es más sencillo, ágil y eficiente.
  • Las medidas de compensación son reales, efectivas y duraderas en el tiempo.
  • Las medidas de compensación se integran en planes territoriales y no se convierten en compensaciones residuales anexas a los nuevos desarrollos.
  • Permite el cumplimiento de la legislación de una forma  efectiva.




En definitiva, al final quien sale ganando es el Medio Ambiente:

              -  No se pierde biodiversidad

                 -  No se pierden recursos

                 -  No se pierden servicios ambientales

lunes, 19 de diciembre de 2011

Valorar la naturaleza

Cada día, usamos de forma los recursos que nos da  la tierra  de forma gratuita. Pero si tuviéramos que pagar por su valor real: Nos haría más cuidadosos con lo que usamos y con los residuos que generamos? TED nos presenta su video "Pavan Sukhdev: Put a value on nature!  en el que el Director del Estudios  la  TEEB nos expone la importancia de valorar los ecosistemas y los servicios que éstos nos aportan.



jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Cómo crear un comercio con derechos negociables?

Los derechos negociables sobre los bienes o servicios ambientales son una manera de conseguir un uso sostenible de los recursos ambientales. Para conseguir  que el mercado de estos derechos negociables exista es necesario que se cumplan una serie de elementos determinantes:
• El derecho negociable que vaya a ser objeto de intercambio ha de ser identificado como  un producto que se pueda identificar y cuantificar perfectamente: una especie amenazada, una unidad de contaminante emitido o un hábitat natural.
• Para cada uno de estos derechos se debe establecer una medida objetivo, es decir, el máximo nivel de emisiones permitidas, o la mínima cantidad de recurso que se precisa para no poner en riesgo su supervivencia.
• Determinar qué agentes económicos que van a participar en el mercado.
• En función de la medida objetivo se han de asignar los derechos de propiedad, cuotas de emisión o permisos de explotación que pueden ser vendidos, subastados o repartidos gratuitamente entre los agentes del mercado atendiendo a criterios históricos, geográficos, económicos o de otra índole. Esto ha de tener en consideración los distintos impactos sobre el producto de cada actividad y en cada lugar.
• Establecer unos plazos para el programa.
• Establecer métodos fiables de medición y de control.
• Crear procedimientos eficaces de regulación de la comercialización de estos derechos o créditos estableciendo una normativa que defina derechos y obligaciones de cada uno de los agentes relacionados.
Estos aspectos integrarían un marco regulatorio para cada tipo de derecho o crédito negociable, que es el objetivo de nuestro blog Bancos de Hábitat: lograr que se establezcan sistemas que permitan que estos mercados puedan crearse y evolucionar hasta obtener un volumen tal que permita su supervivencia como medio de llegar a una sostenibilidad en el consumo de los recursos.
Si queréis más información, en la Monografía Mecanismos Financieros para la Biodiversidad editado por EUROPARC podéis tenerla de manera detallada con los ejemplos de aplicación de los Mecanismos de Mercado que se han implantado en distintos países.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Un paso adelante para los bancos de hábitat.

Al final llegó. Se hizo de rogar pero el Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, finalmente se aprobó mediante el Real Decreto 1274/2011 que se publicaba el pasado 30 de septiembre (http://www.boe.es/boe/dias/2011/09/30/pdfs/BOE-A-2011-15363.pdf)
Hay que recordar, que este Plan, es consecuencia de la ley 42/2007 DE Patrimonio Natural, que instaba la creación de un Plan estratégico como instrumento de planificación de la actividad de la Administración General del Estado en Patrimonio Natural y Biodiversidad.
Parece que las prisas, el final de la legislatura se ha adelantado, han provocado que se acelerara el proceso de aprobación del Plan, que por otro lado, llevaba ya un largo periodo de consultas previas a su aprobación definitiva.
Hablemos del tema que nos concierne: los bancos de hábitat. Este plan los cambia el nombre, y los denomina bancos de conservación o bancos de biodiversidad. Como el tema del nombre, no es el de este post,  ya hablaremos sobre él más adelante. Por primera vez, y a pesar de tentativas anteriores (se intentó incluir la acepción “banco de hábitat” en el borrador del reglamento que desarrolla la ley de responsabilidad ambiental) se ha introducido el término banco de hábitat, en este caso banco de conservación o banco de biodiversidad en un texto legal español.
Los bancos de conservación o de biodiversidad, aparecen como una posible vía de solución a los problemas detectados en los procedimientos de evaluación ambiental, a los incumplimientos de la ley 45/2007 de patrimonio natural y como nueva alternativas a medidas establecidas por la ley de responsabilidad ambiental.
Y no sólo eso, dentro de los objetivos del Plan, en la meta 8, se enumeran los bancos de conservación como una de las acciones a asignar recursos presupuestarios, para su estudio, y si procede, puesta en funcionamiento. Aunque el importe económico asignado para las acciones que engloban la meta 8 no es muy significativo, 1.000.000€, en los 6 años de vigencia del Plan, no deja de ser un avance.
Ya sólo queda seguir avanzando en el estudio y desarrollo de los bancos de conservación en España, como ya se ha hecho o se está haciendo en otros países de nuestro entorno. Desde ECOACSA, apostamos por este mecanismo de mercado, como uno de los instrumentos que necesita la sociedad actual para la conservación de los bienes tan preciados que en materia de Patrimonio Natural y Biodiversidad tiene este país y seguiremos investigando en ello.
¡Vamos por el buen camino!

domingo, 2 de octubre de 2011

Los Bancos de Hábitat en EEUU: Bancos de Humedales y Bancos de Conservación

La figura de Banco de Hábitat en EEUU es un mecanismo de compensación de daños ambientales que tiene su origen a principios de los años 80. Esta figura surgió inicialmente con los Bancos de Humedales, aunque con posterioridad se han ido desarrollando varios programas federales de Bancos de Hábitat, entre ellos los Bancos de Conservación.
Los Bancos de Humedales surgieron a principios de los años 80, y empezaron a ser ampliamente utilizados cuando la  US Army Corps of Engineers (ACOE), y la US Environmental Protection Agency (EPA) y otras agencias federales publicaron una guía uniforme en 1995 (US ACOE et al., 1995). Este sistema fue un intento de superar las deficiencias de los enfoques tradicionales de compensación ambiental y permitía la creación de incentivos económicos a propietarios y emprendedores para conservar humedales u otros recursos acuáticos. Más específicamente, este sistema, permitía la venta de créditos para la creación, restauración, mantenimiento o protección de las funciones y valores ambientales de los humedales en terrenos que se protegerán y gestionarán a perpetuidad.
Además de los Bancos de Humedales, los que más se utilizan en EEUU son los Bancos de Conservación de Biodiversidad.  La Banca de Conservación se inició en California. Se tomó el concepto de los Bancos de Humedales y se aplicó para la conservación de especies amenazadas. El estado de California desarrolló la primera política de formal de banca de conservación y estableció el primer banco en San Diego County. No fue hasta 2003, cuando la US Fish and Wildlife Service (FWS) promulgó una guía federal para el establecimiento, uso y operativa de los bancos de conservación. La Banca de Conservación se esfuerza por mitigar los impactos adversos a las especies en peligro de extinción o amenazadas bajo el Endangered Species Act (ESA) of 1973. Lo realiza así, permitiendo a los promotores la puesta en marcha de proyectos cuyo impacto pueda ser compensado mediante la compra de créditos procedentes de Bancos de Conservación, que hayan asegurado terrenos gestionados para la protección de especies sensibles a la modificación de su hábitat o especies protegidas.
La evolución en cifras de los Bancos de Hábitat en EEUU se observa en el siguiente gráfico, en el que se ve el crecimiento en número de Bancos en este país, donde se alcanzan las 280.000 Ha de terrenos convertidos en Bancos de Hábitat en total, con un incremento anual de unas 9.000 Ha :

Fuente: State of Biodiversity Markets. Offset and Compensation Programs Worldwide  by Ecosystem Marketplace 2010

martes, 26 de julio de 2011

¿Qué es un Banco de Hábitat?

El sistema de Bancos de Hábitat es un modelo de compensación de daños ambientales que nace en EEUU. Mediante este sistema, se permite la compensación de daños al medio natural causados por proyectos, desarrollos y obras entre otros. Apoyados en sus orígenes en el “Clean Water Act”, así como en el “Endagered Species Act”, estas dos legislaciones obligaban a la no pérdida neta de especies o ecosistemas acuáticos.
Un Banco de Hábitat es una figura ambiental basada en la creación de valor ambiental, por parte de empresas creadas para tal fin, en zonas degradadas o susceptibles de ser mejoradas ambientalmente, para comerciar con  el capital natural generado. Esta figura se emplea para compensar los daños ambientales que generan las empresas en su actividad. De esta manera, las empresas, en vez de pagar por dañar el medio ambiente, compran créditos ambientales, de forma que se compense (desde un punto de vista ambiental) el daño producido, buscando esta no pérdida neta de biodiversidad.
Un Banco de Hábitat se crea para la generación de valor ambiental que se comercializa en forma de créditos ambientales. Un crédito ambiental constituye una unidad de valor natural creada, que puede resultar intercambiable por la unidad de valor natural equivalente dañada o destruida por una empresa como consecuencia de su ciclo productivo, cuando ha resultado inevitable la generación de ese daño.
Los Bancos de Hábitat, habrán de estar directamente vinculados con los agentes o tipos de contaminación que generen las empresas que compren créditos con el objeto de compensar sus daños generados. Será necesario que los créditos sean equivalentes al daño ocasionado y que se encuentren en un lugar cercano al mismo o en el mismo ámbito geográfico.
El sistema de Bancos de Hábitat, es un sistema eficaz contra la pérdida de ecosistemas puesto que, siguiendo un plan de desarrollo territorial, permite, apoyándose en los beneficios de la economía de escala, la integración de zonas protegidas ofreciendo compensaciones más económicas para los promotores y operadores y facilitando a las administraciones y organismos de control el seguimiento de las restauraciones (se agrupan las compensaciones en un proyecto único con supervisión de la administración). Es decir, se desarrolla un modelo win-win mediante el cual salen beneficiados tanto administraciones como inversores en activos naturales. Además, permite la obtención de nuevos ingresos a los propietarios de terreno rural que en otras circunstancias se ven avocados al abandono de sus propiedades por falta de rentabilidad o incluso porque el coste de las explotaciones es superior a los beneficios obtenidos por las mismas.